viernes, 29 de abril de 2011

Soledad

Parece una palabra fácil, simple: Soledad.
Pero en realidad es una palabra y un sentimiento difícil de pronunciar, dolorosa al hacerlo y muy complicada de aceptar...
Hay varios tipos de soledad; ya que hay muchos tipos de personas. Algunos les gusta estar solos, tranquilos, relajados, sin que nadie les moleste... otras personas adoran estar rodeadas de gente por todas partes, a todas horas...
Bien, yo no me considero de ninguna de estas dos formas, porque en realidad soy de las dos. Hay momentos que me encanta, adoro y necesito estar sola conmigo misma. Para pensar, o simplemente estar sola, desconectar, escribir, leer, dibujar... un sin fín de actividades. Pero por otro lado... hay veces que también deseo estar con gente, sentirme parte de un grupo, conocer gente, caerles bien, sentir su aprobación.
Muchas veces, como a más de una personas supongo, me siento sola. Aunque me siento egoísta diciendo esto, cuando sé que hay personas realmente solas, o rodeadas de gente que las quiere, pero ellas no son capaces de darse cuenta. Creo que en total, somos seis mil millones de personas en el mundo... la cosa parece tener gracia, ¿cómo alguien puede sentirse solo siendo tantas personas en la tierra? ¿Acaso es tan difícil encontrar a alguien que te escuche, te apoye, te consuele, te quiera y te lo demuestre? ¿Tan difícil es?
Lo difícil en sí (en mi opinión) es encontrar a alguien en quien confiar plenamente, aunque también digo (por mí) que nunca terminas de confiar en una persona... nunca puedes poner la mano en el fuego por ella y eso hace que te sientas más solo, más hundido, más triste, más gris.
Yo soy una persona muy desconfiada, desde pequeña me lo han hecho creer. "Nunca te fíes de nadie". Por parte de la familia de mi padre, por culpa de ellos mi personalidad es así, tímida, introvertida, fría, distante... nunca termino de confiar en una persona y por eso nadie se acerca a mí y a consecuencia de eso, la soledad me inmade.
¡Pero no dejaré que la soledad gane la partida! Sé que la soledad es el borde del precipicio de la depresión. Las dos son amigas íntimas y se ayudan la una a la otra para que la persona caiga en sus redes, pero no... conmigo no lo conseguirán o al menos lo intentaré con todas mis fuerzas para que eso no ocurra.
Sé que soy una persona fuerte o al menos me considero así, por eso nunca dejaré de luchar.
Y nadie debería dejar de hacerlo ¡nunca! Nunca estamos solos, simpre tenemos a alguien cerca que nos puede ayudar aunque a veces la soledad nos ciegue y no nos deje ver más allá...


*Un ser especial me ha recomendado hablar sobre este tema.*
Un abrazo fuerte a: Roberto.

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